La medida, que fue aprobada por el Senado el mes pasado y ahora debe ser firmada por el presidente Donald Trump para entrar en vigor, permitirá reanudar operaciones en áreas esenciales del Departamento, como la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) o el Servicio Secreto presidencial, después de que la cartera haya estado ya 75 días sin financiación.
El cierre parcial está activo desde el 14 de febrero por el boicot de los demócratas a la hora de aprobar presupuestos en protesta por la muerte de dos ciudadanos en enero a manos de agencias de migración -dependientes de este Departamento- en el marco de las grandes redadas aprobadas por el Gobierno de Donald Trump.
De este modo, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) quedan excluidas de la medida de financiación aprobada.

